martes, 11 de junio de 2019

las brevas

Las brevas de los árboles maduran
las ramas contienen tesoros de color rojo.
Debajo de la piel verde aparece un sabroso sabor dulce.


En una caja alguien le regaló unas brevas,
las cogió de un árbol y se las llevó,
los paraísos artificiales son esos sabores.
En un tiempo y un espacio, un cruce de frutos.

Compartir ese sabor es un regalo
Coger las brevas del árbol, una maravilla.

Mis abuelos tenían una higuera.
La higuera era grande y nos subíamos a ella.
Mi madre siempre trepaba y yo aprendí con ella.

Jamón e higos era el verano.
Ya no queda árbol, se secó.

La vida es ese instante efímero y siempre nos empeñamos en eternizar.
La eternidad no existe, todo perece.

Tengo ganas de aire fresco, aire nuevo.
Vender la casa de la abuela y salir volando.
La vida es corta, todo es breve.

Tengo ganas de probar otros frutos,
cerrar los ojos con una venda y vivir.
Seguir aprendiendo de los gestos
de la generosidad de las personas que se cruzan por el camino.

Seguir el camino de la vida con el sabor dulce.
Me encanta la frescura del agua,
las tardes subida en un árbol.
Como me cansa la monotonía,
las vidas escritas,
necesito nuevas aventuras.

Nuevas cajas de zapatos,
nuevas sorpresas.
Nuevas brevas.

jueves, 6 de junio de 2019

the lovers

El amante la esperaba a las 8 y la recogía.
El amante tomaba café.

La invitó a cenar
la invitó antes de marcharse a su hotel.

De noche el suelo crujía con los pies descalzos
Al amanecer ella lo buscaba desde la ventana

¿Cuánto tiempo pasó?
el reloj no tenía agujas, el reloj tenía tiempo.

Su piel era suave. Su cuerpo era redondo.
El amante era suavidad.

A ella le encantaban sus manos.
La manos de él. A él le gustaban sus curvas, las curvas de ella.
La quería explorar, la quería recorrer. la buscaba con la mirada.

Sus ojos eran negros. Su alma limpia.
Su belleza era mediterránea. Sus manos suaves.

él dormía desnudo, ella abrazada.
el corazón marcaba el tic tac, su tic tac.

y los amantes se  aprendieron la despedida.
la distancia. el tiempo, las diferentes vidas.
Los amantes entendieron que se encontrarían en alguna canción.
Comiendo los higos de una higuera.
En una estrella, al caer la noche o en el amanecer.

Él seguía su vida. Una vida pautada y marcada.
Ella miraba el paisaje y se sumergía en  el agua.
Escribía, dibujaba, leía.
El silencio era música.
A veces a solas cantaba y pensaba cómo le iría.

Los amantes se dispersaron, se olvidaron
la voz ya no era voz. La risa no era risa.
el murmullo, las curvas, las lineas, las manos.
los amantes de aquel lugar dejaron su halo.

Él montaba a caballo,
Ella dormía y se oía tic tac, tic tac.
invisible, intangible, inmemorial.
tic tac tic tac.

miércoles, 5 de junio de 2019

la partida

Los jugadores se sentaban el uno junto al otro.
Él jugaba con las fichas negras, ella tenía las blancas.

Los jugadores miraban las manos, las manos del otro.
Ella miraba su anillo, él miraba sus dedos.

Los demás, eran murmuro. Los demás eran sonido lejano.
El salón, era un viejo salón, con fotografías.
Una mesa para comer y un piano. Candelabros, cuadros de paisajes mediterráneos y tapetes de horas y horas de bordados.

El salón olía a jarrón con flores frescas. Las pivoines que cada mañana traía María.
El salón, era luz, y espejos, jarras de cristal,  licoreras y la plata y esos candelabros envejecidos.

El tiempo era inerte, las agujas del reloj no se movían, solo avanzaba la partida.
Ella cogía su alfil y lo movía. Él protegía a su reina. La partida seguía.

Y en ese juego de palabras entre partida y partida, el salón no se movía. Los comensales no existían.
El viejo  tosía. La sirvienta se demoraba. Y la partida seguía.
La revolución rusa, se leía en los periódicos y las guerra volvería. La guerra que se oía, en los adoquines. En los mercados, en las fábricas.

En la casa, los jugadores.
El alfil y los peones. Las flores de primavera y los tapices. El susurro de un piano.
Las manos colocaban las piezas para la nueva partida. Fuera, se oía el tren, las máquinas, los gritos, la vida, la calle. Los miserables, los obreros, los chiquillos huérfanos, los vagabundos, los jornaleros y los vendedores ambulantes, gritaban. Y el barco, desde el muelle rugía su partida y las fichas caían. Mientras ella recogía las piezas que se caían.


martes, 4 de junio de 2019

the kiss

Gustav Klimt pintó un cuadro de un hombre con una mujer. Un beso en primavera bajo un manto.
La memoria es algo extraña. Es algo que nos pertenece. Se estira o desaparece. A veces aunque no quieras pensar te vuelve.

y me vuelve el cuadro dorado. Me vuelven los ropajes de él. la geometría. Me vuelve el manto de ella. Las flores a sus pies.

Recuerdo el museo de Viena. El Belvedere. Recuerdo haber paseado por esas salas, una a una,
disfrutando de un trabajo que no podré olvidar aunque quisiera.

Gustav Klimt, pintó y pintó. Y vuelve a saltar a mi memoria, esa escena, inmortalizada por un cuadro.Para los que no tienen memoria.

Quisiera un billete de avión, para volver a Viena. Un billete para sentarme de nuevo en aquellas salas. Sentarme a contemplar un cuadro. Perderme de nuevo en la melancolía de lo eterno.Entre lo dorado y bizancio. Entre la inspiración y la pasión de la geometría y las formas.

Ese cuadro que un día pintó un hombre para no olvidar un beso, solo un beso. Un simple beso. One kiss.

domingo, 2 de junio de 2019

la compra

el amor como mentira funciona.
Crea seguridad.
Un mecanismo de reglas sociales 

Las parejas acomodadas en sus sofás,
ya no se miran.

Comparten en la televisión.
series fabricadas para sus aburridas vidas.
Series que las alejan de su monotonía.
Productos que compran para olvidarse de ellos mismos.

El amor como producto,
es un engaño satisfactorio.
Se compra el silencio,
como se compra la compañía.

El amor de contrato es una firma.
un testamento para cuando ya no estás.
El uno compra al otro.
Se compra la soledad.
Se compra el sexo,
se compran las vacaciones 
y se compran los miedos.

Las mentiras funcionan,
las compran tus compañeros,
las compran en el trabajo. 
Las compran las familias y las compran los que las compran.

Compran en supermercados, ponen gasolina, dan de comer a sus perros,
como dan de comer a sus allegados y hasta a sus invitados.
Se toman cervezas, cuelgan banderas. discuten de política.
Viven en sus parcelas aferrados a sus miedos y a sus amores comprados.

El amor como producto,
está en el perfume, en los folletos de las vacaciones,
y en el aburrimiento de los casados,
desinhibidos por unos días  cuando no llevan el collar
de sus amos.

Y como perros se dejan llevar
desatados de su obligaciones
con juegos de equilibrios para
seguir manteniendo los valores.
Las mentiras de los cuerpos,
y las normas sociales.

Mentiras, mentiras y más mentiras.
Siempre mentiras que se compran para no afear al otro
regalos que tapan esas mentiras y acompañan la rutina
y ofrecen una falsa felicidad de manual.

La mentira eterna se deshace, como las olas
en su vaivén.

jueves, 23 de mayo de 2019

C de cienpiés

C de cienpiés
ce de cerilla,
c de cenizas

C de colorado,
c de cremoso
c de comecocos y no me comas.

C de casa
c de camerino
 c de camisa

C de carreras
c de correr
c de cosquillas.

C de cienpiés y centauro
c de cerezo y  de cedro

C de conquista 
c de canciones y de calabazas

C de Zapato
Ce de Zenete
ce de cielo 

C de carmesí
c de calavera
c de caricias 

C de cuento
c de contar y de coser
campesinos con C

Comida, cansancio, coraza, candelabro, costuras 
ce de cerezas.
c de cubrir y de comer, 
c de cavidad y de cueva

c de cecear con la letra C de campeones


c de combatir y  ce de cambios. 

miércoles, 22 de mayo de 2019

22 de mayo poema de primavera

Escribir es como anotar, recordar o mantener
un  recuerdo de algo perecedero e intangible.
Efímero y volátil-
un instante como la captura de una imagen

Los sueños arrastran
el 22 de mayo
estaban sentados los dos,  de un lado y otro de la mesa.
Este fue el primer día que la vio.

Este mayo se anotó en la libreta con cambios
abril, registró una canción desde un turismo
entre bailes de salón y tormentas de pólvora.

Marzo, se escribió con el cumpleaños de él
Y la visita de ella a su ciudad natal
durante la fiesta  del fuego.
Febrero sirvió para desaparecer en el lago.
Enero con  nieve junto a la última carta
Y el cumpleaños de ella.


Diciembre  28, el día de los santos inocentes
sirvió para volver a encontrarse las amigas del colegio.
 Y él, finalmente, no fue a visitarla.
Se quedó en su morada
 alegando responsabilidades como aquel que alega lluvia.


Ella lo entendía a él, entendía sus miedos.
aceptaba su postura aunque no la compartía.
Se felicitaron el año. Ella bailaba y él dormía.

Noviembre, pasó quizás con música.
Ella era madre y conducía todo el día,
en el coche sonaba un cd y ella cantaba.

Octubre sumó patines y un viaje de él a Madrid.
Su matrimonio podía y su postura era firme,
nunca más se verían.

Septiembre, con la vacante en el aire,
ella creía que él elegiría Jaca.
Se lo creyó todo
ella siempre le creía.
Su ingenuidad era infinita.


Agosto, día 14, una playa, el agua y un coche negro.
un café y una tostada. Ella lo miraba.
Todo fue muy rápido. Él tiró la toalla al llegar a casa.
que no quedasen huellas, ni olores, ni rastros.
la conciencia le podía.

Julio  pasó entre  acuarelas y cartas,  y pasó volando
poemas de truchas y salmones.
fusión  entre dos personas.

Junio se tejió con amor, amor y más amor.
amor con hierbas y cocina.
amor con risas y paseos.
flores en los caminos.
Y dos manos.

Un cuello, dos cuerpos, y muy poco sueño.
él siempre hablaba de una ilusión
y la aceptó como un regalo
ella lo admiraba.

mayo los presentó. Mayo y un café por mayo.
Mayo y el azar que no es azar.
Mayo, les regaló palabras para ir más lejos.
palabras en inglés, para subir de grado.
Mayo.

Sentados en una mesa
preguntaba, levantaba la mirada
volverla a bajar. Ella tuvo miedo.
él hablaba y la miraba.
una casa en el campo.
4 Perros, dos caballos, una mujer.

Ella se dejó arrastrar
y disfrutó sin mirar atrás.


él seguramente se reía de todos,
de su vida encerrada y de ella.
Ella confiaba en él de forma ciega
Él solo jugaba.
y en ese juego ambos perdían y ella lo sabía.